Cuando entrego una web, también explico cómo funciona. La mayoría de la gente no necesita saberlo, pero ayuda tener una idea en la cabeza cuando hay que cambiar algo, o cuando alguien te pregunta con quién tienes la web. Este artículo es esa explicación, con dibujos.
Dos formas de mostrar una página
La mayoría de las webs de negocios pequeños funcionan con WordPress, Wix o algo parecido. Montan cada página en el momento en que alguien la pide, a partir de una base de datos y de unos plugins (complementos que añaden funciones a WordPress). Una web estática hace ese trabajo una sola vez, por adelantado, y luego entrega páginas ya hechas.
Una web típica de WordPress. Cada visita hace trabajar al servidor. Los plugins y el servidor necesitan actualizaciones frecuentes, y una actualización que sale mal puede tumbar la web.
Una web estática. No se ejecuta nada cuando alguien la visita, así que las páginas cargan rápido y hay muy poco que se pueda romper o atacar. No hay plugins que mantener al día.
Esa diferencia está detrás de casi todo lo que he escrito aquí: por qué una web estática carga más rápido, por qué tiene tan poco que hackear y por qué cuesta menos a cinco años. Si ya tienes una web en WordPress, aquí explico cuándo compensa cambiar y cómo se hace el paso.
Las cuatro piezas
Tu web está hecha de cuatro servicios distintos. Cada uno hace un solo trabajo, y cualquiera de ellos se puede cambiar por otro sin perder los demás.
- Tu dominio es la dirección que escribe la gente, como
tunegocio.es. Está registrado a tu nombre desde el primer día. - El código es la copia maestra de cada página, foto y línea de texto. Está en GitHub, con el historial completo de cambios. La hago con Astro, una herramienta muy extendida, así que cualquier desarrollador web puede retomarla.
- El alojamiento es Cloudflare. Convierte la copia maestra en páginas ya hechas y guarda copias en sus servidores de todo el mundo.
- El editor es Keystatic, una página sencilla en tu navegador donde cambias tu horario, tus precios, tus fotos y tus artículos. Entras con tu correo.
Así encajan entre sí, y esto es lo que pasa cuando cambias algo.
Cambiar el horario, de principio a fin. Guardas en el editor, GitHub guarda el cambio junto a todas las versiones anteriores y Cloudflare rehace las páginas. Quien abra tu web a partir de ese momento ve el horario nuevo.
Como GitHub guarda todas las versiones, nada de lo que cambias se pierde. Si un cambio sale mal, se puede recuperar una versión anterior.
Qué cambias tú y qué me pides
El editor solo muestra lo que tiene sentido cambiar en tu web. Si tienes una carta, ves la carta. Escribí más sobre cómo se edita aquí, incluido cuándo WordPress sigue siendo la mejor opción.
Esto lo puedes cambiar tú:
- El horario y los cierres por vacaciones
- Precios, cartas y listas de servicios
- Fotos y textos de las páginas que ya existen
- Artículos y noticias
Esto conviene pedírmelo:
- Un tipo de página o sección nuevo
- Cambios en el diseño o la maquetación
- Un idioma nuevo
- Formularios, reservas u otras funciones
Y si prefieres no tocar el editor, me mandas un mensaje con el cambio y lo hago yo.
Cómo pasa a ser tuya
Una web debería ser del negocio para el que se hace. Si está en las cuentas de quien la diseñó, dependes de esa persona para cada cambio, y si desaparece, la web puede desaparecer con ella. Por eso todo lo que hago acaba en cuentas que controlas tú, con tu propio correo.
Mientras trabajo
Hago la web en mis propias cuentas. Tú la vas viendo en un enlace privado que solo podemos abrir tú y yo. Si ya tienes una web, sigue funcionando como está hasta que la nueva esté lista.
La única excepción es el dominio. Está registrado a tu nombre desde el primer día, aunque te ayude a hacerlo, así que tu dirección nunca está en manos de otra persona.
El día de la entrega
Cuando está pagada la factura final, elegimos un día y lo pasamos todo:
- Abres dos cuentas gratuitas, una en GitHub y otra en Cloudflare, con tu propio correo. Te puedo guiar.
- Te transfiero el código a tu GitHub. Te llega un correo para aceptarlo. Hay que aceptarlo en un día, por eso lo hacemos juntos.
- Conecto el código a tu cuenta de Cloudflare, que empieza a generar y servir la web.
- Apunto tu dominio a ella y compruebo que la web carga de forma segura en tu dirección. Si la web nueva sustituye a una antigua, las direcciones de las páginas antiguas llevan a las nuevas, para que Google y tus clientes te sigan encontrando.
- Te invito al editor, junto con quien vaya a hacer cambios en tu equipo.
- Borro mi copia de prueba y te mando una guía por escrito: dónde está cada cosa, cómo entrar y cómo recuperar una cuenta si pierdes una contraseña.
En resumen:
| Mientras trabajo | En la entrega | Después | |
|---|---|---|---|
| Dominio | Tuyo | Tuyo | Tuyo |
| Código | Mío, privado | Pasa a ti | Tuyo |
| Alojamiento | Mío, solo de prueba | Tu propia cuenta | Tuyo |
| Editor | Lo preparo yo | Recibes tus accesos | Tuyo |
| Mi acceso | Completo | Te doy todos los accesos | Solo si me añades |
Después
A partir de ahí no tengo acceso, salvo que tú quieras. Si eliges el mantenimiento, me añades como miembro de tus cuentas, y puedes quitarme cuando quieras. Si dejamos de trabajar juntos, te quedas con todo, y cualquier desarrollador que conozca Astro puede seguir donde lo dejé. Nada depende de mí para seguir funcionando.
Lo que cuesta mantenerla en marcha
El dominio cuesta entre 10 y 20 € al año por un .es. Alojar una web así en Cloudflare suele ser gratis. No hay plugins ni servidor que actualizar, así que la web puede funcionar años sin que nadie la toque, siempre que se renueve el dominio. El mantenimiento es opcional, con un plan mensual o por cambio.
Si quieres saber cómo funcionaría esto para tu negocio, escríbeme.