¿Y si quiero cambiar el horario yo mismo?

Es la pregunta que más me hacen cuando explico qué es una web estática. Si las páginas ya están hechas, ¿quién las cambia cuando llega el horario de invierno?

La respuesta corta es que tú, si quieres. La larga está aquí, junto con algo que casi nadie te cuenta: cuándo una web estática no es la mejor opción.

Cómo se edita

Una web estática puede tener un panel de edición, igual que WordPress. La diferencia está en lo que pasa después de guardar.

  1. Entras en el panel desde el navegador.
  2. Cambias lo que necesites: el horario, un precio, una foto o el texto de una página.
  3. Pulsas «Guardar».
  4. En uno o dos minutos, la web se vuelve a generar sola y el cambio ya está publicado.

No hay que tocar código ni saber nada de servidores. Además, el panel solo muestra lo que tiene sentido cambiar en tu web. Si tienes una carta, ves la carta. Si tienes horarios, ves los horarios.

La web de Linguas Tecidas funciona así: el grupo añade las próximas sesiones desde su propio panel, sin tocar una línea de código.

O no lo edites

Mucha gente prefiere no aprender otro panel. En ese caso, me mandas un mensaje con el cambio («el domingo abrimos de 10 a 14») y lo hago yo. Un cambio es una frase, no un proyecto.

Cuándo WordPress sigue siendo mejor

Una web estática es la herramienta adecuada para la mayoría de negocios pequeños que no venden en línea. Pero no para todos. WordPress, u otra herramienta parecida, tiene más sentido si:

  • Vendes en línea, con catálogo, carrito y pagos. Ahí necesitas una tienda de verdad, como WooCommerce o Shopify.
  • Tienes una zona de socios, con usuarios que inician sesión y ven contenido distinto.
  • Publican a diario varias personas, con permisos distintos y alguien que revisa antes de publicar.
  • Tu web es una comunidad, con comentarios, foros o perfiles.

Lo que no necesita WordPress es un sistema de reservas. La mayoría de los motores de reservas para alojamientos y restaurantes se pueden insertar en cualquier web, también en una estática.

La idea detrás de esta serie

En estos artículos he hablado de lo que cuesta una web a cinco años, de por qué la velocidad trae clientes y de por qué una web estática tiene tan poco que atacar. Los cuatro dicen lo mismo: para un negocio que no vende en línea, lo sencillo suele ser lo más útil y lo más barato.

Si dudas sobre qué te conviene a ti, escríbeme. Te diré lo que haría yo, aunque sea «quédate con lo que tienes».

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