Cuando alguien pregunta cuánto cuesta una web, casi siempre piensa en el precio de hacerla. Pero ese es solo el primer pago. Una web cuesta dinero cada año que sigue en marcha, y esa parte casi nunca aparece en el presupuesto.
Aquí comparo lo que cuesta mantener durante cinco años una web pequeña de negocio, de las que tienen una portada, una página de servicios, fotos y un contacto. Primero hecha con WordPress, que es lo más habitual. Después como web estática, que es como trabajo yo.
Dos formas de servir una página
Imagina la carta de un restaurante.
WordPress es un cocinero que escribe la carta a mano cada vez que entra un cliente. Consulta la base de datos, elige la plantilla, junta las piezas y te la entrega. Funciona, pero necesita un servidor que esté siempre trabajando, y ese servidor hay que pagarlo y mantenerlo.
Una web estática es la carta ya impresa. Las páginas se preparan una vez y el servidor solo tiene que entregarlas. No hay base de datos ni nada que montar en cada visita.
Para un negocio que no vende en línea, las dos webs se ven igual. La diferencia está en lo que pagas por detrás.
Lo que pagas con WordPress
El alojamiento. WordPress necesita un servidor con PHP y base de datos. En España, un hosting compartido se anuncia a 1–3 € al mes, pero ese es el precio del primer año. Al renovar sube a 5–16 € al mes, según la empresa. Hay proveedores que mantienen el mismo precio, y conviene elegirlos, pero muchos no lo hacen.
La plantilla y los plugins de pago. Muchas webs de WordPress se construyen con un maquetador visual como Elementor Pro, que cuesta unos 60 $ al año. A eso se suman a veces plugins de pago para copias de seguridad, caché o formularios, cada uno con su propia cuota anual. Si dejas de pagarlos, dejan de actualizarse.
Las actualizaciones. WordPress, la plantilla y cada plugin publican actualizaciones varias veces al mes. Muchas son de seguridad. Una web que no se actualiza acaba hackeada, y limpiarla cuesta más que haberla mantenido. O lo haces tú, o pagas a alguien: el mantenimiento de una web pequeña en España cuesta entre 50 y 150 € al mes.
Lo que pagas con una web estática
El dominio, igual que con WordPress: entre 10 y 20 € al año por un .es, y algo más por dominios como .gal.
El alojamiento, que suele ser gratis. Servicios como Cloudflare Pages o Netlify alojan webs estáticas pequeñas sin coste, porque solo tienen que entregar archivos.
Las actualizaciones, que no hacen falta para que la web siga siendo segura. No hay base de datos que atacar, ni página de acceso, ni plugins que se queden viejos. Solo pagas por los cambios que tú quieras hacer.
Cinco años, en números
Estas cifras son orientativas, sin IVA, para una web pequeña sin tienda.
| En cinco años | WordPress | Web estática |
|---|---|---|
| Alojamiento | 300–800 € | 0 € |
| Dominio | 50–75 € | 50–75 € |
| Maquetador de pago | 250–300 € | 0 € |
| Actualizaciones, si las pagas | 3000–9000 € | 0 € |
La última fila es la que más pesa. Mucha gente no la paga porque actualiza la web por su cuenta, o porque no la actualiza nunca. Lo primero cuesta tiempo. Lo segundo, tarde o temprano, cuesta un susto.
Tres webs reales
Estas son tres webs que he hecho yo. Las tres son estáticas y están alojadas en el plan gratuito de Netlify. Esto es lo que cuestan al año:
| Web | Dominio al año | Alojamiento | Actualizaciones |
|---|---|---|---|
| rizoma.gal | 38,49 € | 0 € | 0 € |
| learnverba.app | 20,21 € (22,99 $) | 0 € | 0 € |
| linguastecidas.es | 17,57 € (19,99 $) | 0 € | 0 € |
El dominio es el único gasto fijo, y depende de la terminación: un .gal cuesta más del doble que un .es. Aun así, la más cara de las tres, rizoma.gal, suma 192,45 € en cinco años. Con WordPress, solo el alojamiento de esos cinco años costaría más.
¿Dónde está la trampa?
Una web estática no sirve para todo. Si vendes en línea, si tienes una zona de socios o si publican a diario varias personas, WordPress u otra herramienta parecida sigue siendo la opción correcta. Lo explico en otro artículo.
La otra duda habitual es si podrás cambiar tú mismo el horario o los precios. Sí: una web estática puede tener un editor sencillo, sin tocar código. Te cuento cómo funciona.
Qué puedes hacer hoy
Busca la última factura de tu hosting y mira el precio de renovación, no el de la oferta. Súmale lo que pagas por plugins y por mantenimiento. Multiplica por cinco.
Si el resultado te sorprende, no es culpa tuya. Casi nadie lo calcula. Y si quieres que revise contigo lo que pagas por tu web, escríbeme.